Ante la gravedad de la epidemia mundial de obesidad infantil se han realizado múltiples estudios para conocer sus causas y se han tomado también diversas medidas para frenar su crecimiento. Entre otras cosas, se ha abogado para que las escuelas dejen de vender comida chatarra en sus instalaciones y que los padres de familia eliminen este tipo de alimentos no saludables de sus alacenas. Pero, ¿qué pasa con las compañías que procesan comida chatarra? Naturalmente tienen que seguir buscando la forma de vender sus productos, y como siempre lo ha sido, la televisión es su mejor aliado.
Según un estudio realizado en México, publicado por el diario Milenio, los niños de dicho país ven tres horas diarias de comerciales. Haciendo cuentas, en un año los pequeños habrán visto 12 mil anuncios de comida chatarra. ¿Ahora entienden porque los niños no dejan de pensar en frituras, galletas y chocolates?










