La reforma de salud incluye una enmienda según la cual, los empleadores que tengan a cargo a 50 o más trabajadores deberán proporcionar un tiempo de descanso a las madres lactantes, para que durante las horas de trabajo puedan alimentar a sus bebés, o bien, extraer la leche de sus senos.Para ello, los empleadores deberán ofrecer también a las madres lactantes un área limpia y privada, que no sea ni el baño ni una sala de usos múltiple. Este descanso no será remunerado y se mantendrá hasta que el bebé tenga un año de edad.
Aunque la mayoría de las mujeres conoce los beneficios de la lactancia materna, muchas de las madres que trabajan se ven en complicaciones para ofrecer la leche a sus hijos, debido a los horarios de oficina. Además, a falta de un espacio privado para esto, a menudo las mujeres tienen que amamantar o extraer su leche en algún baño público o al interior de su automóvil.








