
Recuerdo que antes de ser mamá otras amigas que ya habían pasado por la experiencia de tener bebés, repentinamente dejaron de estar tan presentes en mi vida, las salidas a tomar un café para platicar sobre cómo nos iba en la vida ya no eran posibles; una de ellas debía salir corriendo de la oficina, para recoger a su bebé de la guardería y pensar en vernos en fin de semana también resultaba difícil, pues eran los únicos días que ella podía dedicarse por completo a su bebé.
Me parecía imposible que mi amiga ya no tuviera tiempo ni de tomarse un café, ¡cómo habían cambiado las cosas! ¿Qué fue de aquéllas largas horas conversando de 'nuestras cosas'? ¿Un bebé había cambiado todo?
Cuéntanos: ¿Tu experiencia de ser madre te ha acercado o alejado de tus viejas amistades?










