
Por Verónica Piña Jarillo
Cuando un niño es diagnosticado con una enfermedad crónica, uno de los objetivos principales, tanto del médico como de los padres, es lograr una buena calidad de vida para el paciente. El asma bronquial está incluida en estos casos y el control efectivo del padecimiento depende de la instalación oportuna y adecuada del tratamiento, el cual debe ser indicado por el pediatra. El importante papel de mamá y papá es ser seguir al pie de la letra las indicaciones del médico, para conseguir que su hijo evolucione favorablemente.
El doctor Octavio Martínez Bocardi, médico pediatra intensivista, certificado por la American Academy of Pediatrics y por la American Heart Association, explica que "el asma bronquial generalmente aparece en la infancia y es definida como una respuesta exagerada de las vías respiratorias inferiores (traquea, bronquios, bronquiolos y pulmones) ante un alergeno, partícula, sustancia o cambio ambiental que el organismo reconoce como agresivo, dañino o extraño".










