Tomar paracetamol, aspirina e iboprufeno durante el embarazo puede ser perjudicial para la salud de los bebés de sexo masculino y su futura capacidad reproductiva, según un estudio publicado en la revista Human Reproduction Today. Los investigadores de Dinamarca, Finlandia y Francia, asociaron la ingesta de estos analgésicos durante el embarazo con un mayor riesgo de dar a luz niños con testículos no descendidos (criptorquidia), un factor de riesgo de infertilidad y de cáncer testicular en la vida adulta.









