Nada más desagradable que ver a un niño mal portado que trata de ser él quien manda a sus padres y con frecuencia los reta desobedeciendo sus órdenes, fácil si el niño no es nuestro, sino el de una vecina, prima, sobrina, etc., pues sólo nos queda compadecer a los pobres padres, pero qué hacer cuando se trata de nuestros propios hijos, a quienes poco a poco hemos dejado convertirse en pequeños tiranos capaces de gritarnos, jalarnos el cabello y hasta mandarnos, la tarea no parece fácil ¿verdad?Según especialistas, es normal que niños entre un año y medio y tres, lleven constantemente la contraria a lo que se les manda, que no les guste compartir sus cosas con nadie o que hagan berrinche ante cualquier negativa, a este tipo de comportamiento se le llama 'negativismo normal', se trata del periodo en el que no quieren hacer nada de lo que sus mayores les dicen.












