Aunque no lo creas, a los bebitos no les caen muy en gracia las bromas, así que antes de esconderle de nuevo su juguete favorito, piénsalo dos veces...

Y es que los bebés de 6 meses, ya son capaces de diferenciar si se les está gastando una broma o si se está siendo manipulador con ellos. Como a cualquiera de nosotros, esta actitud no les gusta a los pequeñitos, y además saben cómo transmitir su opinión al respecto. Así lo afirma un estudio realizado por científicos de la Universidad de York, en Canadá.

El equipo de la científica Heidi Marsh, se dio a la tarea de analizar las reacciones de bebés de seis y nueve meses ante un juego que es común casi en cualquier familia: un adulto se mostrándose incapaz o reticente a compartir un juguete con el pequeño. ¿Y cómo reaccionaron los bebitos?