
"Cuando las mujeres amamantan a su bebé, ambos reciben beneficios inigualables a largo plazo", afirma la Dra. Aliza Lifshitz, una renombrada latina experta en salud. "Si bien la lactancia es una elección personal, queremos recordarles a las mujeres que la mejor nutrición para el bebé continúa siendo la leche materna".
Pero para que las madres puedan proporcionar una nutrición apropiada a sus bebés, ellas también deben llevar una alimentación adecuada, que incluye la leche para obtener calcio.
Actualmente, la mayoría de las mujeres consumen 700 mg de calcio por día, pero los expertos dicen que cuando las mujeres quedan embarazadas deben aumentar su consumo diario de calcio a 1,200-1,500 mg por el bien de su salud y por el bienestar del bebé. Este nutriente tiene especial importancia para las madres porque el bebé necesita calcio para su desarrollo y además porque la mamá debe protegerse contra la pérdida de calcio durante el embarazo.








