
Uno de los peligros más grandes que yacen en el hogar son las ventanas abiertas, y es que cuando se tienen niños se corre el riesgo de que al asomarse, estos caigan a través de ellas. De acuerdo con un nuevo estudio,
cada año 5000 niños llegan a las salas de urgencia con alguna herida provocada por una de estas caídas.
En YouTube nos ha tocado ver rescates milagrosos, pero lamentablemente, cuando un niño cae por una ventana, las posibilidades de alguien o algo evite que el pequeño llegue a hacer contacto con el suelo, son pocas. Según este reporte,
los más propensos a caer por una ventana son los menores de 2 años, así que imaginen lo peligroso que puede ser para un pequeñito de esta edad un accidente de este tipo.
La mayoría de las caídas ocurrieron desde un primer o segundo piso, y
en muchos casos, una pantalla protectora no fue suficiente para la seguridad de los niños.