Los buenos y los malos hábitos de aprenden desde la infancia. Si vemos a nuestros padres hacer ejercicio por la mañana o tomar un libro todas las noches es probable que sigamos su ejemplo; si lo vemos faltar el respeto a la familia o beber diariamente, es probable que también lo imitemos.No conozco a nadie que no quiera estar sano y, aunque la genética tiene mucho que ver en este tema, hay pautas y conductas a seguir para estar más saludables, conductas que tienen mucho que ver con el aprendizaje desde la más tierna infancia.














