Muchos niños estadounidenses están consumiendo más refrigerios y saltándose el desayuno y la cena, según una encuesta reciente de la American Dietetic Association Foundation con 1,1193 parejas de padres e hijos (entre los 8 y los 17) halló que a veces se omite el desayuno entre el 42 por ciento de los niños blancos e hispanos, y entre el 59 por ciento de los niños negros. El 12 por ciento de los niños blancos e hispanos, y el 18 por ciento de los niños negros toman el desayuno rara vez o nunca.Saltarse el desayuno se relaciona con mayor ausentismo y retraso escolares, atención insuficiente en las tareas realizadas y puntajes más bajos en los exámenes, anotó Katie Brown, directora nacional de educación de la ADA Foundation.









