La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos (CPSC) y El Consejo para la Seguridad de las Cortinas y Persianas (WCSC), anunciaron el retiro voluntario de todas las cortinas romanas y persianas enrollables, para repararlas y evitar el riesgo de estrangulación en niños. De esta manera, millones de productos serán retirados de tiendas.

Desde el 2006, la CPSC ha recibido informes de cinco muertes y dieciséis casos cercanos a la estrangulación con cortinas romanas, y desde 2001, se han reportado 3 muertes provocadas por persianas enrollables.

El peligro ocurre cuando un niño coloca el cuello entre el cordón interno expuesto y la tela del revés de la cortina romana, o también cuando un pequeño tira del cordón y lo ata alrededor de su cuello. En el caso de las persianas enrollables, puede haber estrangulación si el cordón se corre del lado de la cortina y el cuello de un niño se enreda en él, o si un niño coloca su cuello entre el cordón y el material de la cortina.