
"Las estadísticas de las latinas que padecen de enfermedades mentales relacionadas con el parto y la depresión sin tratar siguen aumentando; y la depresión sigue siendo la complicación número uno del embarazo. Sabemos que los proveedores de atención médica no preguntan a muchas de estas nuevas madres si se sienten deprimidas o ansiosas durante su embarazo", dijo la doctora Lucy Puryear, presidenta de Postpartum Support International (PSI), una organización dedicada a crear conciencia sobre la salud mental reproductiva de las mujeres.
En un estudio de 2009 que investigó la prevalencia de síntomas depresivos y sus factores de riesgo durante el embarazo en latinas en los Estados Unidos y México, la prevalencia de síntomas depresivos fue de 32.4% para las latinas embarazadas y de 36.8% para las mexicanas.
Anteriormente, otro estudio realizado en 2005 encontró que las mujeres hispanas tienen tasas más altas de depresión que las mujeres no hispanas, pero es menos probable que las identifiquen como deprimidas.














