Que un niño tenga secuelas emocionales tras el divorcio de sus padres es algo común, pero que el cerebro de los chicos corra peligro por esta razón es algo que realmente nos sorprende.Un nuevo estudio de la Universidad de Toronto, Canadá, halló que los niños que experimentan el divorcio de sus padres tienen dos veces más probabilidades de sufrir un derrame cerebral en algún momento de sus vida adulta, según reporta BBC Mundo.
Sin que los científicos sepan cuál es la relación entre estos dos eventos, su estudio realizado entre 13,000 personas les permitió hallar que el 10% de los participantes de la investigación había experimentado el divorcio de sus padres durante la infancia, y entre éstos, casi el 2% habían sido diagnosticados con un derrame en algún punto de su vida.
"Encontramos que los adultos que habían experimentado el divorcio de sus padres antes de que cumplieran 18 años mostraron el doble de riesgo de sufrir un derrame cerebral", explicó a BBC la profesora Esme Fuller-Thompson, líder de la investigación.
"Inicialmente pensé que esta asociación podía explicarse por las conductas de riesgo de los participantes, porque en el pasado se ha mostrado que los hijos de padres divorciados tienen más probabilidades de fumar o beber alcohol, que sabemos están asociados al riesgo de derrame", dijo la experta a BBC Mundo.




Los estados encabezando las listas en el 2007, fueron Florida, Nueva York y Ohio.








