
Desde el primer día en que nos convertimos en madres soñamos con ver crecer a nuestros hijos sanos. Convertirse en adultos, profesionales y que hagan una vida y luego que nos hagan abuelos. Pero el camino para llegar a esa edad dorada puede estar lleno de escollos que como padres tenemos que enfrentar.
Mucho se habla de los "terribles dos", y personalmente he comprobado que también existen los "terribles tres, cuatro y...". En fin, cada edad, cada etapa, tiene sus momentos buenos y los no tan buenos. Cuando hablamos de la adolescencia es casi sinónimo de problemas. No debemos ver esta etapa como una difícil, pues es más bien positiva. En estos años es que nuestros hijos se definen y a partir de ese momento se irá formando de manera más concreta el futuro adulto que será.
Algunos padres cometen el error de intentar cambiar la personalidad, conducta o actitud de sus hijos cuando llegan a este período, cuando la realidad es que esta personita se ha ido formando desde el vientre. Crear un entorno familiar sano sera siempre lo mejor.
Enseñar valores y educar con confianza y respeto serán tus herramientas para lidiar con tus hijos adolescentes.
Son muchos los temores de los padres durante la adolescencia de sus hijos: embarazo no deseado, depresión, frustración, presión social, el uso de drogas legales e ilegales. No creas que todo está perdido, si actuamos a tiempo tendremos la oportunidad de lograr sacar tus hijos hacia adelante y que cuando un día miren atrás puedan ambos sentirse satisfechos de lo que hicieron juntos.