
¿Comerte un dulce ahora o esperar un poco y comerte dos después? Ese es el dilema...
Aquellos que no podían resistirse a los malvaviscos o las galletas cuando eran niños, tampoco ponen demasiada resistencia a las golosinas ahora que son adultos. De acuerdo con un nuevo estudio, la tentación por los dulces nunca cede y la fuerza de voluntad tampoco se fortalece.
El New York Daily dio a conocer los resultados de una investigación en la que se revisó el llamado 'Marshmallow Test'. A finales de los años 60 se puso a prueba a un grupo de niños de cuatro años de edad, y se observó que aquellos que en ese momento no pudieron resistirse a comerse un dulce, tampoco lograron vencer la tentación cuarenta años después.














