
"
Condenar, estigmatizar y criminalizar el aborto son estrategias crueles y fallidas. Es tiempo para un enfoque de salud pública que reduzca el daño, y esto significa leyes más liberales de aborto", afirma Richard Horton, editor de la revista médica,
The Lancet, en donde recientemente se publicó un amplio
estudio acerca del aborto.
>> Encuesta: Lo que piensan los latinos sobre el aborto
"El estudio muestra dos situaciones que nos preocupan: la primera, que
después de ver una sustancial disminución en las tasa global de aborto entre 1995 y 2003, ésta se haya estancado; y, la segunda, que
las tasas de aborto más altas se presenten en los países en desarrollo, en donde el procedimiento es con frecuencia clandestino e inseguro. Sin una mayor inversión en servicios de planificación familiar de calidad, podemos esperar que esta tendencia persista", indica Gilda Sedgh, autora principal del estudio e investigadora senior en el
Guttmacher Institute.
"
Las muertes y la discapacidad relacionadas con el aborto inseguro son totalmente prevenibles. Aunque se ha logrado algún avance en las regiones en desarrollo, África es la excepción pues tiene el 17% de la población de mujeres en edad reproductiva del mundo en desarrollo, pero registra la mitad de todas las muertes relacionadas con el aborto inseguro.
En los países en desarrollo, los riesgos son mayores para las mujeres más pobres, pues son ellas quienes tienen el menor acceso a los servicios de planificación familiar y la mayor probabilidad de sufrir las consecuencias negativas de un procedimiento inseguro", señala Iqbal H. Shah, de la
OMS y uno de los coautores del estudio.