Cada año mueren más de 1,8 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad por causas prevenibles, de acuerdo con un reporte emitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).Según indica el organismo de la ONU, un número mucho mayor de esta población sufre enfermedades que reducen su capacidad de crecer y desarrollarse plenamente.
Además, dos tercios de las muertes prematuras en adultos se asocian a enfermedades que comenzaron en la adolescencia, entre ellas el consumo de tabaco, la falta de actividad física, las relaciones sexuales sin protección, y la exposición a la violencia.









