Desde hace meses la prensa francesa e internacional especulaba con el posible embarazo de la primera dama francesa, mientras, ella evitaba hablar de su vida privada y no porque no quisiera, en una entrevista aseguró que su hermetismo era por solidaridad y para proteger a su esposo, el presidente Nicolás Sarkozy, pero que le gustaría hablar del tema.Y es que la italo-francesa había dicho en repetidas ocasiones que deseaba desesperadamente volver a ser madre, hay que recordar que ella tiene un hijo, Aurélien de 10 años, de su relación con Rafael Enthoven.













