WASHINGTON (AP) - El presidente Barack Obama y su esposa, Michelle, repartieron dulces a niños del área y familias de militares que acudieron a la Casa Blanca para celebrar Halloween (Día de Brujas).Estudiantes locales de entre 6 y 14 años, junto a niños con parientes en el ejército, fueron invitados a la fiesta en uno de los jardines del recinto presidencial.
El presidente, la primera dama y la madre de ésta, Marian Robinson, pasaron unos 30 minutos distribuyendo bolsas con los dulces. Obama le deseó a cada niño un feliz Halloween mientras repartía los obsequios, deteniéndose con frecuencia para recibir un abrazo o para comentar sobre los disfraces.
Posteriormente, las familias de los militares continuaron la celebración en el interior de la Casa Blanca.















