Somos capaces de hacer muchas cosas por cada uno de tus hijos, sin duda se quiere a todos, pero como en todas las relaciones humanas, hay gente con la que tienes más afinidad que con otra. Una preferencia por un hijo pocas veces se expresa con palabras, pero los actos y las actitudes delatan, y eso entre hijos puede generar rivalidad y celos. Por eso es importante aceptarlo para controlarlo, si se trabajas puede disminuir el impacto negativo en la dinámica familiar y en los sentimientos.









