Le llaman 'hipnoalumbramiento' y se trata de un método no medicinal para la labor de parto y el parto en sí. La idea es que la madre se auto-hipnotice y ponga en práctica diversas técnicas de relajación, para que de una manera sencilla y natural, reduzca notablemente el dolor que podría experimentar durante el alumbramiento.

El método surgió en los Estados Unidos a finales de la década de los 80, como alternativa a la cultura de los partos traumáticos y dolorosos, con la intención de devolver a la mujer el derecho a gozar de sus partos.

Las sesiones del también llamado 'hipnoparto', deben practicarse durante el embarazo, para que la mujer esté preparada para cuando llegue el momento de dar a luz. Uno de los principios básicos del método es el reemplazar términos asociados con malestares, para usar otros más amables. Así, se habla de "alumbramiento" en lugar de "parto", de "bebé" en lugar de "feto", de "sensaciones" en lugar de "dolor", y de "olas uterinas" en lugar de "contracciones".