Abrir las ventanas para que el humo del cigarrillo salga de tu casa no es suficiente para poner a salvo a tu familia de los efectos dañinos de la nicotina. Y es que estudios han demostrado que los residuos de nicotina impregnados en las superficies del interior de una casa son una amenaza para la salud.El término "humo de tercera mano" se usa para describir la mezcla de gases y partículas que permanecen adheridas al pelo y la ropa de los fumadores, así como de las personas y objetos expuestos al humo del cigarrillo. Aún cuando se ventile una habitación, estas sustancias químicas permanecen durante largo tiempo en paredes, suelos, alfombras, cortinas y muebles.








