
En Internet, los niños pueden ser lo que quieran. El límite es su imaginación. En la red hacen montones de amigos y bloquean a aquellos que no les simpatizan. Quizá por eso es que el 45 por ciento de los chicos dice ser más feliz con su vida en Internet que con su vida real.
A principios de año la organización anti-bullying Kidscape publicó un estudio realizado en el Reino Unido, en el que se les preguntó a chicos de 11 a 18 años, acerca de sus hábitos y de su contacto con la tecnología. De los 2,300 niños y adolescentes encuestados, el 42 por ciento dijo tener "amigos" en la red que no conoce.
Lo que sorprendió más fue que casi la mitad de los chicos aseguró ser más feliz con su vida virtual desarrollada en Internet, que con las circunstancias de su vida cotidiana.














