Expertos de la Universidad de Toronto dijeron que los recién nacidos tienen menos posibilidades de llorar al ser vacunados, si antes han tomado alguna solución azucarada.

Esto lo sugieren tras analizar el comportamiento de 1.000 bebés al ser vacunados, los investigadores concluyeron que quienes habían ingerido glucosa tenían un 20% menos de probabilidades de llorar tras el pinchazo. Además existen información recogida en 14 estudios clínicos similares.