Laura Méndez tiene 6 años de edad. Desde el verano pasado está viviendo en Ronald McDonald House, el lugar que la cobija cerca del Hospital Holtz Children, en Miami, donde recibe un urgente y severo tratamiento médico. Hace un año, su vida cambió dramáticamente: fue diagnosticada con un agresivo cáncer en los huesos, que le obligó a que le amputaran un brazo.Para su madre, Gyordania Méndez, la vida de Laura, depende de que el destino obre milagrosamente, de que el tiempo no se agote, pero también de la generosidad de quienes donen dinero para enfrentar el costoso tratamiento, que en su país de origen, Cuba, no puede recibir.
"Ya mi hija no reía, sólo hacía estar acostada como perrito, con la cabecita para abajo y el bracito colgando, estaba bien encorvada porque con el dolor no podía caminar, lo único que hacía era llorar. Su piel estaba transparente y cuando los médicos la vieron aquí dijeron que tenía que ser de urgencia la cirugía", describe Gyordania el estado crítico al que llegó su hija y donde no hubo otra alternativa que amputar el brazo.
Si quieres enviarle un mensaje a Laura y su familia, hazlo aquí.








