
Estaba ese día en el estudio de televisión de Noticiero Univision, en Miami, lejos -como desde hace muchos años de su casa paterna en México- y de repente supo la noticia que su padre había muerto. El momento sorprendió a Jorge Ramos. Lo dejó abatido. Pero por esas suertes y coincidencias de la vida tuvo la oportunidad de conocer a la escritora chilena Isabel Allende, quien también había perdido a su hija Paula, y promovía un libro sobre la extraña enfermedad que le había arrancado la vida.
Tanto Jorge como Isabel pasaban por el mismo dolor. "Pero, llena de fuerza y de sabiduría, Isabel, durante una entrevista, me dio el mejor consejo que he recibido en mi vida. Me dijo: 'las personas que de verdad queremos nunca mueren porque las repetimos en nuestros gestos, en nuestros movimientos y las llevamos, incluso en nuestro cuerpo", explica el periodista. ¿Qué te pareció esta historia que compartió con nosotros Jorge Ramos? Envíale aquí tus comentarios.








