
Desde que asumí mis labores como madrastra, me comprometí con mi esposo a ayudarlo con el transporte a y de la escuela de los niños. Resulta que ellos van al distrito de la madre, lo que nos obliga a hacer viajes de 45 minutos para que vayan a la escuela cuando están con nosotros.La escuela ha sido ese terreno neutral donde mi esposo y su ex "intercambian" a los niños. Como están la mitad del tiempo en mi casa, cuando les toca irse donde la mamá nos despedimos esa mañana de ellos y los dejamos en la escuela. Allí ella los recoge y se evitan los traumas de las despedidas y la transición es más fácil.
Por supuesto, de pequeños el trauma era irse con el padre y dejar a la mamá, pero eso ha mejorado mucho... hasta que el pequeño se enfermó hace poco. Cuando nos dimos cuenta que unos estornudos se habían convertido en catarro decidimos que lo mejor era que no asistiera a la escuela ese día. En otras ocasiones los niños se han quedado conmigo, pero esa mañana mi esposo tenía una junta y no podía llevar al otro. Como Turuleca no contestó a los mensajes de texto, el plan fue que dejaría al pequeño en la escuela y ella lo recogería ya que puede caminar hasta el plantel y ella no trabaja.














