
Si tu ocupación principal durante los últimos meses (o años) requiere más de cocinar y cambiar pañales, que de proyectos especial o fechas límites, no estás sola. Según la Oficina del Censo de los EE.UU., se estima que 5 millones de mujeres se auto clasificaron como amas de casa en 2010. Sin embargo, esa cifra ha descendido desde apenas dos años anteriores, a medida que más madres vuelven a incorporarse al mundo laboral.
Para cualquier mujer asumiendo nuevas funciones que van más allá de los biberones y juguetes, es muy probable que su guardarropa necesite un cambio de imagen. Sin embargo, mejorar tu estilo no tiene que drenar los fondos universitarios de tus hijos, ni limitar sus opciones.














