
Cuando una mujer está embarazada, lo más recomendable es que no tome medicamentos sin antes consultar a su médico de cabecera, y es que varios estudios hablan acerca de los riesgos que los fármacos pueden traer para los bebés. Hoy, una nueva investigación señala que los analgésicos podrían ser dañinos para el feto, lo que derivaría en malformaciones o defectos congénitos en el niño.
Para evitar riesgos de salud para sus hijos, durante las primeras etapas del embarazo las mujeres no deberían consumir analgésicos que contengan opiáceos, según reveló un estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), publicada en la revista médica Obstetrics and Gynecology.









