
Por Natalia Bojorge
Despedirse, si hay un vínculo fuerte y amoroso con otro ser, es una tarea difícil que a nadie le gusta experimentar; en el caso de una mascota significa decir adiós a un integrante de la familia, y vivir su muerte es una profunda pérdida. El piloto mexicano 'Checo' Pérez, tras haber ganado el segundo lugar del Gran Premio de Malasia, mencionó de forma entrañable en su dedicatoria del premio a su perrita Frida, quien había muerto pocos días antes de la carrera.
Orejones, con las patas gordas, saltarines o de pelo brillante, sin importar cuántas y cuáles cualidades posean, cada perrito es único e irrepetible, y cada uno de ellos devuelve a sus dueños el cariño que reciben con creces brindándoles compañía, afecto, amistad e incluso, realización. Nadie puede escapar de sentirse sencillamente encantado al ver que el perro mueve la cola y se agita cuando está al lado de su dueño, y el hecho para él de estar juntos, es muestra de que la felicidad completa sí existe.














