
Muchos niños están tomando medicamentos de venta libre en dosis mayores a las recomendadas, y los padres y cuidadores de los pequeños son los culpables, según un nuevo estudio.
El Dr. Rebekah Moles, líder de la investigación y miembro de la
Universidad de Sydney en New South Wales, dice que tanto el error de elegir mal la dosis adecuada como el de optar por un tipo medicamento determinado, provocaron una gran cantidad de visitas de emergencia a los centros médicos en Australia.
Los hallazgos, que se presentan este martes en el encuentro anual de la
Federación Farmacéutica Internacional, mostraron que no sólo los niños estaban siendo sobre-medicados, sino que algunas veces se les estaba administrando un medicamento inadecuado, ya sea por parte de sus padres u otro adulto encargado de cuidarlos.