La razón no está clara, sin embargo, los investigadores sospechan que tiene algo que ver con los padres que beben en exceso durante la noche anterior y ponen a sus hijos en peligro.El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) cobra las vidas de unos 2,500 bebés en los EE.UU. cada año. Algunos investigadores piensan que los problemas genéticos corresponden a la mayoría de los casos. Y el riesgo aumenta sustancialmente cuando los bebés duermen boca abajo.










