Por Gabriela Casavantes/Esmas.com

Practicar natación es saludable y divertido para tus niños, pero no olvides que las actividades acuáticas también tienen riesgos. Es necesario que adoptes medidas para evitar accidentes y lesiones en la piscina y en la playa.

1. Habla con ellos: Recuerda que los niños siempre te pueden sorprender y no creas que todavía son demasiado pequeños para hacer las cosas. Algunos estudios indican que cuando ocurren más accidentes infantiles es durante los seis meses siguientes de haber aprendido a nadar.

Los especialistas te recomiendan que antes de que se produzcan los accidentes, les expliques a tus niños los riesgos de sufrir golpes, fracturas, heridas o lesiones. No los incites a comportarse de forma alocada, pero tampoco a tenerle miedo a las actividades acuáticas; es importante no sobreprotegerlos para que aprendan a conocer dónde hay peligros.