Para muchas familias el mes de junio representa el fin del ocupado año escolar y el inicio de días de sol y tiempo libre. Tanto los niños como los padres ambicionan este momento para despejarse, vacacionar o simplemente descansar de la ajetreada época escolar.Sin embargo, cada vez hay más evidencia que apunta a que es importante mantener el cerebro de los niños involucrados en actividades de aprendizaje aún durante este tiempo. Es sabido que al regresar a la escuela luego de las vacaciones y ser examinados, muchos niños olvidan algunas de sus habilidades aprendidas el pasado semestre en áreas tan importantes como las matemáticas y la comprensión de lectura.














