Por Richard H. Carmona, M.D., M.P.H., FACS
Al inicio del año escolar, reorientamos nuestra atención de las diversiones del verano a pensamientos acerca del futuro de los niños. Con el inicio del mes de la concienciación en torno a la obesidad infantil (
National Childhood Obesity Awareness Month) el mes pasado, nos concentramos en la salud futura de la niñez y juventud de los Estados Unidos y el compromiso que todos debemos asumir para asegurarnos de que nuestros niños tengan la oportunidad de vivir vidas saludables todo el año.
Como decimoséptimo Cirujano General de los Estados Unidos tuve el privilegio de servir como médico de la nación. Dediqué mucho tiempo a promover programas probados y pasos individuales que conducen a la buena salud. Como padre, médico y enfermero, tengo un lugar especial en mi corazón para los niños y conozco bien la breve oportunidad que tenemos de enseñarles sencillas lecciones que puedan llevarles a vivir toda una vida en buena salud.
Por ejemplo, muchos de nuestros niños enfrentan una batalla cuesta arriba contra el aumento de peso, debido a que no comprenden la importancia de comer porciones saludables de comidas saludables, y estar físicamente activo todos los días. La ciencia nos indica que debemos concentrarnos ahora en este problema, antes de que sea demasiado tarde. La actual
epidemia de obesidad infantil y otras enfermedades crónicas relacionadas con el peso entre los jóvenes, podría significar que estamos criando a la primera generación de niños y adolescentes estadounidenses que
vivirán menos que sus padres.