
Hace tiempo que es sumamente común que las mamás trabajen y deleguen el cuidado de sus hijos a otros. Existen incluso familias en las que es la mujer quien todos los días se va a la oficina y el hombre es quien se queda en casa cuidando a los niños. De acuerdo con un nuevo estudio, este esquema suele traer problemas para el matrimonio, pues al parecer, los hombres que se quedan en casa tienden más a divorciarse.
El desempleo de los hombres, más allá de la falta de felicidad con la pareja, es una bandera roja que anuncia el divorcio, según la investigación publicada en el American Journal of Sociology y dada a conocer por Time.
Y es que en estos casos, la presión social cobra su elevada cuota. "Todavía es inaceptable para los hombres quedarse en casa y cuidar a los niños", dijo Liana Sayer, profesora asociada de sociología en la Ohio State University y autora del estudio.








