
CONCORD, Nueva Hampshire, EE.UU. (AP) - El uso de óxido nitroso, mejor conocido como gas hilarante, durante el parto fue prácticamente descartado en Estados Unidos hace décadas y solamente dos hospitales -uno en San Francisco y otro en Seattle- todavía lo ofrecen, pero
está resucitando el interés en devolverlo a las salas de parto como anestésico.
Hospitales respetados como el Centro Médico Dartmouth-Hitchcock planean empezar a usarlo, el gobierno federal está revisándolo y después de una larga pausa está por llegar al mercado el equipo necesario para su administración.
A Lori Rowell, que espera a su segundo hijo para junio, le ha despertado el interés.
"Decididamente lo consideraría, leería sobre el procedimiento y lo consultaría con mi médico", dijo la mujer de 36 años residente en Concord. "Es agradable saber que no afecta al bebé, porque eso es lo que me preocupa de la anestesia epidural".