
Un nuevo estudio demostró que la dieta de la madre durante el embarazo determinar si un bebé desarrollará o no alergias alimenticias. En concreto, los científicos señalan que al comer frutos secos y pescado graso, la mamá estaría reduciendo el riesgo de su hijo de sufrir alergia.
Los ácidos grasos que contiene el pescado y los frutos secos de cáscara dura, preparan al intestino para desarrollar formas de mejorar el sistema inmunológico, según publica BBC Mundo. Por ello, el salmón y el atún, así como las nueces, contribuyen en buena medida a que el feto desarrolle anticuerpos que le serán muy útiles en el futuro.










