Un nuevo estudio reveló que los bebés cuyas madres tienen niveles altos del químico DDE (un subproducto del pesticida DDT) en la sangre, tienen más probabilidades de experimentar un crecimiento acelerado durante los primeros 6 meses de vida así como de tener un índice de masa corporal (IMC) más alto a los 14 meses. Es decir, estos niños presentan un mayor riesgo de tener sobrepeso u obesidad.Según explican los autores de la investigacion, este químico llega a la sangre de las mujeres a través de su dieta, y es que alimentos como la carne, los productos lácteos, las frutas y las verduras, son fuentes potenciales de exposición al DDE.









