Aunque ya desde el embarazo las mujeres estamos consientes de los cambios que experimenta nuestro cuerpo, una vez que damos a luz esperamos que todo vuelva a su lugar, sin embargo nos encontramos con alguna que otra sorpresa en nuestra apariencia física que no nos esperábamos.A continuación te contamos un par de sorpresas con las que la nueva madre se puede encontrar.
1) Vasos sanguíneos rotos: Madres que han experimentado un trabajo de parto difícil y que ha requerido mucho de su esfuerzo físico pueden encontrarse con los vasos sanguíneos de sus ojos y rostro rotos; en la mayoría de los casos, las marcas rojas desaparecen en cuestión de días.

La matriz







