
Un broche de seguridad de estos canguros para bebés pueden romperse, lo cual representa un riesgo de que el bebé caiga al suelo. Por ello, la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos en cooperación con el distribuidor Regal Lager ha decidido retirar del mercado unas 2,700 unidades de este producto.








