Tras analizar datos del ritmo de sueño en recién nacidos se descubrió que hay una relación significativa entre el aumento del sueño y el estirón del crecimiento. Es decir, tendía a ocurrir en un plazo de 48 horas de sueño.Los investigadores determinaron que la probabilidad de que se produjera un estirón en el crecimiento aumentaba un 43 por ciento por cada episodio de sueño adicional y en un 20 por ciento por cada hora adicional de sueño en recién nacidos.













