
Nada mejor que un masaje relajante para el bebé o el niño. Para dárselo no es necesario ser una experta, ni tomar un curso al respecto, tu instinto de madre te indicará dónde tocar y cómo masajear a tu bebé, sólo hay que ponerle dos ingredientes básicos: la ternura y la delicadeza. Puedes iniciar a partir del primer mes de nacido y hasta cuando quieran; recibir un buen masaje a cualquier edad siempre es reconfortante. Es además, una forma de mejorar la relación entre el bebé y quien le da el masaje.
Antes de aplicar el masaje toma en cuenta las siguientes consideraciones:
Es preferible empezar a dar masaje cuando el cordón ya ha cicatrizado
Evita el masaje antes o después de los alimentos del bebé y si el pequeño está enfermo







