
La nueva movilidad del bebé merece festejarla, pero para poder estar tranquilos dentro de nuestro
hogar debemos tomar algunas precauciones que pongan a salvo al pequeño y nos evite posibles dolores de cabeza.
Baño. Si tienes bañera procura tener la puerta siempre cerrada, pues nunca podemos estar seguros de que el niño aprenda a abrir el grifo. Te asustaría saber que
bastan 10 cm de agua para que un pequeñito se ahogue, pues al asustarse y no saber reaccionar gritan y eso hace que sus pulmones se llenen de agua, además también pierden la orientación. Además de mantener cerrada la puerta procura apretar el grifo de tal manera que sólo con la fuerza de un adulto se pueda abrir.
También es importante tener
un lugar en alto donde colocar los tapones de bañeras y lavabos. Otra cuestión importante es conseguir un gancho para atorar la tapa del inodoro. Respecto al agua caliente es mejor mantener el termostato en un nivel mas bien bajo o si no se puede ajustar, apagarlo hasta que se vaya a utilizar.
En cuanto a jabones, cremas, pasta de dientes y utensilios eléctricos para el aseo, lo mejor es mantenerlo bajo llave en una gaveta.
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