
Dicen que cuando llega el momento de ser madre uno lo siente. Hoy, un nuevo estudio llega a confirmar que efectivamente existe ese reloj biológico que nos indica que estamos listas para convertirnos en mamás –y también en papás.
"La fiebre de bebé es una idea de que en algún momento de sus vidas, las personas tiene este repentino cambio en el deseo de tener hijos", dice el investigador Gary Brase en un estudio publicado en The Globe & Mail. "Mientras que muchas veces se observa con las mujeres, hemos notado que también se presenta en los hombres".
¿Pero cómo se despierta este deseo de ser padres? Brase dice que mucho tiene que ver el entorno. Entra más tiempo pase uno rodeado de bebitos, que siempre son adorables, más ganas siente uno de tener un bebé propio. Pero el investigador dice que también puede suceder lo contrario: si se está expuesto a niños que son un demonio, las ganas de tener un hijo disminuyen significativamente.













