
Aunque tomar la siesta es recomendable para que los pequeños recuperen energías y según expertos pueden mejorar el sueño de la noche, la verdad es que a partir de los dos años de edad es cada vez más difícil convencerlos de que deben hacerlo. Ellos quieren jugar, explorar el mundo, no parar y mucho menos para dormir...
Sin embargo, aunque difícil, la tarea no es imposible y a continuación te decimos cuántas siestas debería tomar tu hijo según su edad, la duración de éstas y lo más importante, te damos algunos tips para que tu hijo se inice en el hábito de la siesta o si ya la toma, la continúe.








