Según un estudio, los bebés y los preescolares que no duermen lo suficiente de noche están en mayor riesgo de obesidad infantil a futuro. También encontraron que las siestas diurnas no son un sustituto adecuado del sueño perdido por la noche en términos de prevención de la obesidad.

Los investigadores sugieren que "existe una ventana crítica antes de los 5 años cuando las horas dormidas durante la noche quizá sean importantes para la aparición posterior de la obesidad", explicaron Janice F. Bell, de la Universidad de Washington en Seattle, y Frederick J. Zimmerman, de la Universidad de California en Los Ángeles.