
Un niño obeso es sin duda responsabilidad de los padres. Son ellos los encargados de vigilar su alimentación y de alentarlos a mantenerse físicamente activos. Pero decir que los padres de niños obesos deben perder la custodia de sus hijos por esta razón, me parece demasiado.
De acuerdo con la agencia de noticias AP, esta es la propuesta de un grupo de especialistas que sugiere que en casos extraordinarios en los que los padres no han podido controlar el peso de sus hijos, a estos se les debería retirar temporalmente la custodia de sus niños. Y es que señalan que ante problemas extremos hay que tomar medidas extremas.
El problema de sobrepeso infantil es asunto serio, pues en Estados Unidos unos dos millones de niños padecen obesidad excesiva.
"En condiciones ideales, (la participación estatal) apoyará no solamente al niño, sino a toda la familia", dijo el médico David Ludwig, especialista en obesidad del Hospital Infantil de Boston que está afiliado a la escuela de Harvard, en un artículo publicado en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense.














