Como mamá te das cuenta que quieres evitar que tu hijo se enferme, que se pegue, que pase hambre y, a veces, hasta que se esfuerce. Sin darnos cuenta les hacemos la vida más sencilla. Pero eso tiene sus consecuencias.Más vale sabernos medir a tiempo que criar "niños dictadores", la verdad pasa más seguido que lo que reconocemos. Las mamás, sobre todo las primerizas, son muy protectoras con sus bebés, pero para eso existen guías y gente a su alrededor que les pueden enseñar con sus experiencias.
Las primeras muestrasSi el niño tose, estornuda o lo vemos resfriado, queremos inmediatamente correr con el pediatra, quien nos mira con condescendencia y asegura que no es nada de gravedad y que con ciertos cuidados estará bien, pero nosotras queremos que los síntomas le duren sólo un día y para curarlo si es necesario saturarlo de medicamentos. No dejamos que la enfermedad se manifieste y que los anticuerpos del niño la combata, lo que le hará a la larga más fuerte, al contrario, le damos buenas dosis de antibióticos.










